El Instituto Rosario Vera Peñaloza celebró la entrega de medallas a su 51.ª promoción, reafirmando su compromiso con una formación integral que promueve el liderazgo, la autonomía y la construcción de proyectos de vida con sentido.
“Aprenderás que el tiempo no es algo que puedes volver atrás, por lo tanto debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.”
Con emoción renovada, el Instituto Rosario Vera Peñaloza comparte el testimonio fotográfico de un momento profundamente significativo: la entrega de medallas a la quincuagésima primera (51.ª) promoción, correspondiente a las orientaciones de Economía y Administración y Ciencias Sociales.
Este acto simboliza mucho más que el cierre de una etapa académica. Representa el resultado de una formación secundaria orientada al liderazgo, donde cada estudiante fue acompañado para desarrollar pensamiento crítico, responsabilidad, compromiso y la capacidad de tomar decisiones propias.
Es anhelo de la institución que cada egresado y egresada conserve la alegría vivida en estas aulas, un sentimiento que también comparten y sostienen las familias, compañeras constantes en la tarea educativa. Sabemos que el camino que comienza no siempre es sencillo: estará marcado por dudas, desafíos e incertidumbres. Sin embargo, cuando ese camino nace de lo más profundo de los deseos personales, el aprendizaje es seguir adelante y apostar por los sueños.
Ese es el legado formativo que el Instituto Rosario Vera Peñaloza deja a sus estudiantes: aprender a ser líderes de su propio recorrido, dueños de sus decisiones y constructores de su futuro.
Hasta siempre, y muchas gracias a las familias por acompañar, confiar y caminar junto a la institución en cada paso de esta misión educativa.